Álvarez Junco: «Una Constitución demuestra su fuerza por su capacidad de reforma»

Ene 19, 2019 | CONSTITUCIÓN 40, En persona-constitucion40

José Álvarez Junco es catedrático de Historia del Pensamiento y los Movimientos Políticos y Sociales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido profesor o investigador visitante en varias universidades europeas y americanas, como las de Padua, París-VIII y X, Oxford y Harvard. Asimismo, fue Director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, y Consejero de Estado (2004-2008). Entre sus obras más destacadas, «La ideología política del anarquismo español» (1976), o «Mater Dolorosa. La idea de España en el siglo XIX«. Ha sido galardonado con el Premio Nacional de Ensayo en el año 2002 y el Premio Fastenrath, de la Real Academia Española (RAE) en su edición de 2003.

España durante la dictadura franquista

El franquismo fue muy largo, fueron casi cuarenta años, entonces no se puede dar un juicio global. En una primera etapa lo que dominaba era el temor por parte de los que habían perdido la guerra y por supuesto, el entusiasmo, el apoyo entusiástico y militante por parte de los que lo habían ganado.

En una segunda etapa va dominando más bien el apoliticismo y la concentración en las actividades económicas, en el crecimiento, en el bienestar, conseguir un pisito, conseguir un seiscientos, conseguir un televisor, una nevera… Esas eran las preocupaciones de la mayoría de los españoles más que preocupaciones políticas. Y hay una tercera etapa, en los últimos diez o casi quince años del franquismo, en el cuál y sobre todo en los jóvenes van surgiendo preocupaciones políticas en el mundo universitario, pues, la vida normal era casi imposible porque las protestas eran constantes y entonces, ahí no hay apoliticismo, en absoluto, lo que hay es una tensión constante.

Desde el punto de vista político era una sociedad reprimida, sin posibilidad de expresarse legalmente, y la única manera de expresar una oposición o una vía alternativa a las directrices gubernamentales era salir a la calle y manifestarse públicamente naturalmente con el riesgo y con la certeza de que las fuerzas del orden público le golpearan a uno o le detuvieran, es decir, en una sociedad altamente inadecuada para el grado de desarrollo económico e incluso cultural que se había logrado en otros órdenes.

Los últimos años de la dictadura y la transición a la democracia

Se habló mucho de política, a partir del momento de la muerte de Franco. Los propios franquistas, el propio Arias Navarro con su discurso del 12 de febrero, levantó unas expectativas de reformas dentro del régimen, que luego resultó que eran imposibles por supuesto. Y entonces, el debate público es constante aparte de que hay un clima de tensión e incluso de cierta violencia porque es el momento en el que están actuando los GRAPO, por un lado, ETA por otro con mucha intensidad siendo años de mucha tensión. Y la gente va perfilando sus alternativas políticas, quizá no tanto por el conocimiento de los programas como es normal en las democracias, tampoco es que la gente conozca muy bien los programas de los partidos que se presentan en pugna, en una competición, sino por el aspecto y el carisma de los líderes respectivos. Y entonces aquí aparecen líderes antiguos, gente de mucha edad que ha participado en la Guerra Civil como Carrillo o como la Pasionaria por parte del partido comunista lo cual se demostró que era un error, aparece en cambio gente muy joven, un partido completamente renovado como es el PSOE por parte del grupo sevillano, gente que no habían cumplido los 40 años y aparecen partidos que son nuevos y es una amalgama de reformistas como UCD, algunos provienen del régimen, otros provienen de la oposición y forman también un partido de centro derecha, un partido moderado que ofrece reformas y que en definitiva será el que ganará las dos primeras elecciones.

Lo que había era una opción reformista que venía de los dos lados, venía del Gobierno y venía de la oposición, de la oposición más moderada y creo que la refleja bastante bien que en definitiva la UCD expresaba lo que deseaban la mayoría de los españoles en ese momento, que era reformar o más bien, sustituir el régimen por un sistema democrático moderno, pero sin violencias, sin purgas, sin depuraciones.

La sociedad española hoy 

Es una sociedad más libre en la que se aceptan conductas minoritarias, como las conductas sexuales por ejemplo que no corresponden al estereotipo hombre- mujer, sino homosexuales o bisexualidad etc, se acepta con muchísima normalidad, eso es un cambio tremendo respecto a la situación de hace cuarenta años desde luego. Creo que la secularización de la sociedad y la tolerancia desde el punto de vista religioso es también digna de ser destacada porque es mayor incluso que otras sociedades de mayor tradición tolerante en Europa. La sociedad española tiene poco que ver con la que hace cuarenta años. Primero ha crecido la economía, por supuesto, somos un país mucho más rico con un grado de bienestar mucho más alto en ese momento. En segundo lugar, se ha consolidado el sistema democrático. En tercer lugar, hay un régimen descentralizado con las autonomías que sigue provocando tensiones sobre todo en aquellos lugares en que las aspiraciones autonómicas han derivado en aspiraciones nacionalistas independentistas, pero a pesar de eso ha habido una transformación muy grande en ese terreno también.

Ha habido transformaciones culturales enormes, la secularización de la sociedad española por ejemplo es enorme, la internacionalización de la sociedad española y el cosmopolitismo. Los españoles viajan con normalidad a Europa y fuera de Europa, están conectados familiarmente, las generaciones jóvenes están muy frecuentemente conectadas familiarmente con gente de otros países, saben idiomas en un nivel muchísimo más alto todavía insuficiente, pero muchísimo más alto que el de hace cuarenta años. Desde el punto de vista internacional, España es una potencia media, no es una potencia irrelevante como era hace cuarenta años, tampoco es que sea una primera potencia, una de las grandes potencias del mundo, pero desempeña un papel que es el que corresponde más o menos a su peso demográfico y a su peso económico. Los cambios han sido enormes. Destacaría algún rasgo negativo también, si me lo permite, alguna insuficiencia, creo que el sistema educativo y el sistema de investigación español no está suficientemente integrado en el mundo, sigue siendo un sistema bastante anticuado y sobre todo bastante aislado encapsulado en sí mismo, creo que eso es un error.

Se está repolitizando sobre todo en el sentido de que se está cuestionando la supremacía de los dos partidos que se han alternado en el ejercicio del poder los últimos treinta años.

La fuerza de la Constitución: su capacidad de reforma

Que seamos consciente que la Constitución del 78 es una Constitución muy importante, no es la más longeva en historia de España, pero dentro de muy poco lo será, en cinco o seis años lo será si sigue en vigor. Entonces es una Constitución muy importante, debemos valorarla, pero a la vez tenemos que ser capaces de reformarla.

Una Constitución demuestra su fuerza por su capacidad de reforma, para ir adaptándose a los tiempos, como es el caso, sobre todo, de la Constitución Norteamericana.

Naturalmente lo que haría falta es un cierto consenso porque una Constitución que se elaboró con un consenso entre los principales partidos políticos debería ser reformada de la misma manera, con consenso, y eso es muy difícil, porque en este momento el clima de crispación es muy grande y tendría que haber un acuerdo fundamentalmente entre los partidos que estén situados más en el centro del arco político, sobre todo. Y los aspectos sobre los que debe versar esta reforma constitucional pues parece bastante claro, alguno que ya hay, incluso es anecdótico no va a tener ninguna repercusión inmediata, pero es esencial la sucesión a la corona, no debe de haber preferencia del varón sobre la mujer, en absoluto. Completar el Estado de las Autonomías en un sentido federal pero claramente explicitado en la Constitución, competencias y recursos a cada uno de los niveles, ejercicio del poder, órganos de coordinación, órganos de arbitraje… Todas estas cosas que son necesarias en un estado federal y que no están bien definidas en la Constitución y por supuesto, un Senado que funcione como cámara territorial según prevé la Constitución pero que no se ha logrado llevar a cabo y algunas otras cosas menores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otros artículos que también pueden ser de tu interés:

Tenemos proyecto de Constitución

El 5 de enero de 1978, el Boletín Oficial de las Cortes publicaba el Anteproyecto de Constitución Española. El texto venía acompañado por los votos...

Antonio Bueno: luz y sonido para el debate constitucional

Antonio Bueno trabajó durante cuatro décadas como electricista y técnico de sonido en el Congreso y ha coleccionado recuerdos de todos esos años.

Veinte días de junio: del ‘ecuador’ al Dictamen de la Constitución

Cafetería del Congreso de los Diputados, siete y media de la tarde. Emilio Attard, presidente de la Comisión Constitucional, rodeado del resto de diputados y de algunos periodistas, celebra el “paso de ecuador”. Ya se han debatido más de la mitad de los artículos de la futura Constitución y el presidente propone, antes de llegar al artículo 85, hacer una pausa en los trabajos y compartir unos momentos distendidos entre quienes han compartido horas intensas.

¡Cómo hemos cambiado! La sociedad de ayer y hoy en el espejo

El 22 de julio 1977 el Congreso abrió sus puertas para celebrar la solemne sesión de apertura de la Legislatura Constituyente. De los 350 diputados que entraron al Hemiciclo ese día, una mayoría apabullante eran hombres, concretamente 329…

Las claves de un nuevo sistema electoral

José Ramón Montero es politólogo. Catedrático de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid y catedrático de Derecho Político en la Universidad de Cádiz, donde fue decano de su facultad de Derecho.

Pedro Montoliu: el relato de la transición en 40 entrevistas

El escritor Pedro Montoliu ha recopilado, en 40 entrevistas, el testimonio de otros tantos protagonistas de la vida política, económica, social y cultural, en un libro que es un homenaje a una generación que luchó por la democracia. Él mismo nos ha contado cómo se gestó esta publicación.

Los veinte del primer Gobierno tras el 15J

El 5 de julio de 1977 se hace pública la composición del segundo Gobierno de Suárez, a quien el Rey Juan Carlos I había ratificado como presidente del Gobierno el 17 de junio, dos días después de que UCD obtuviera mayoría parlamentaria en las elecciones del 15J.

Del ‘Waka a Waka’ a ‘Malamente’, repasamos la BSO de los últimos diez años

¿Qué música te ha marcado en estos últimos diez años? ¿Qué ritmo pegadizo se te viene a la cabeza si te pedimos que viajes al 2008? En el cuarto y...

6 de diciembre del 78, el pueblo ha hablado: Sí a la Constitución

El 1 de agosto de 1977, el Congreso designaba a siete diputados como miembros de la ponencia encargada de redactar un proyecto de Constitución. 16 meses después, el 6 de diciembre de 1978, los españoles validaban en las urnas el trabajo de esos siete padres y de todos los miembros de las Cortes Generales para dotar a España de una norma suprema acorde a los nuevos tiempos. Por primera vez en la historia, los españoles aprobaban en las urnas su Constitución.

La segunda lectura del texto constitucional configura el Senado como cámara territorial

El Pleno del Senado aprobó el proyecto de Constitución el 5 de octubre de 1978 con 325 votos a favor, 6 en contra y 14 abstenciones. Con esta votación, se culminaba la participación de la Cámara Alta en la elaboración del texto, cuyo pistoletazo de salida fue la publicación el 24 de julio en el Boletín Oficial de las Cortes Generales del proyecto de Constitución aprobado por el Pleno del Congreso de los Diputados.