Este 8 de marzo recordamos a las mujeres pioneras en las instituciones y en todos los ámbitos de la vida social a quienes debemos gran parte de gran parte de los avances en el camino hacia la igualdad.
Este 8 de marzo recordamos a las mujeres pioneras en las instituciones y en todos los ámbitos de la vida social a quienes debemos gran parte de gran parte de los avances en el camino hacia la igualdad.
Se cumplen noventa años de las primeras elecciones en las que las mujeres votaron. Fue el domingo 23 de abril de 1933 y así narró la prensa de la época una jornada que nos regaló testimonios de mujeres como la que acudía a las urnas «más contenta que unas castañuelas», o aquélla que lo hacía cargadas con «la candidatura, dos lechugas y un niño pequeño».
La historia de la democracia es la de la evolución del derecho a votar. La participación política, contenido nuclear del concepto de ciudadanía, se amplió a lo largo de dos siglos, para abarcar no solo a los hombres de un determinado nivel de renta o estudios, como se concebía en los inicios del parlamentarismo, sino a todas las personas mayores de edad y de ambos sexos. Así ha sido el camino hacia el sufragio universal, libre, igual, directo y secreto
En la Legislatura Constituyente solo 21 diputadas, apenas un cinco por ciento de los escaños, ocuparon un escaño en el Hemiciclo. Desde entonces han sido 1.568 las mujeres que han asumido la responsabilidad de representar a los ciudadanos en el Congreso de los Diputados.
Durante estos días de comienzos de otoño transcurrieron los debates parlamentarios y la posterior aprobación del artículo 36, el precepto constitucional que reconoció el derecho a voto de las mujeres.
En esta entrevista, analizamos con Yolanda Gómez, catedrática de Derecho Constitucional y directora del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales el proceso de aprobación del voto femenino en España, el aumento de la participación política de la mujer que se produjo durante la Segunda República y los avances hacia la igualdad.
Aquella sesión parlamentaria marcó la historia en la lucha por equiparar los derechos políticos de hombres y mujeres. Solo dos diputadas formaban parte de la Cámara, que al término de la sesión, aprobó el voto para todas las españolas.
Este 1 de octubre, 90 años después de la sesión de las Cortes Constituyentes de 1931 en la que se aprobaba el derecho a voto para las mujeres, el Congreso de los Diputados ha organizado un acto para celebrarlo.
Bajo el título “Clara Campoamor, los derechos de la mujer” una exposición recuerda la figura de la diputada y defensora del voto femenino, cuyo tesón consiguió que la Constitución de 1931 reconociera por el derecho de sufragio activo para las mujeres.
En democracia el pueblo participa en la toma de decisiones con su voto. Pues bien, la historia de la democracia es la de los hombres y mujeres que luchan por ampliar el derecho al voto a todos. Y en España, ese hito tiene una clara protagonista: Clara Campoamor.