Desde 1997, unas 440.000 personas han cruzado la Puerta de los Leones para descubrir el corazón de la sede parlamentaria en las Jornadas de Puertas Abiertas del Congreso
Con la de diciembre de 2025 ya se han celebrado 30 ediciones de estas ya tradicionales jornadas que abren cada año el Palacio de la Carrera de San Jerónimo de Madrid a la ciudadanía.
“Me parece una visita casi obligada para cualquier español”.
“Es muy interesante que podamos conocer el Congreso desde dentro”.
Pero ¿Cómo comenzó todo? ¿de quién fue la idea?. Vamos a hacer un viaje a través de una historia de casi tres décadas para recuperar imágenes y testimonios que aún hoy emocionan, hablar con quienes tuvieron la ocasión de partcipar en aquéllas Jornadas y con quienes lo hacen hoy, y comprobamos cómo por mucho tiempo que pase la ilusión de quienes vienen y de quienes los reciben sigue siendo la misma.
Diciembre de 1997, un éxito de asistentes que nadie esperaba
Las primeras Jornadas de Puertas Abiertas se celebraron los días 3 y 4 de diciembre de 1997. Con el cambio de siglo, la institución parlamentaria se embarcó en un proceso de transformación y de apertura a la ciudadanía.
“Desde el punto de vista de la comunicación fue una etapa muy importante”, indica el entonces director de comunicación del Congreso, Jesús Serrano. Por ejemplo, se lanzó la página web, se diseñó el logo -que aún se utiliza hoy con pequeñas modificaciones-, se instalaron cámaras de televisión en las salas y se firmaron convenios con operadores de cable y satélite para la difusión de Canal Parlamento. Y en este contexto, se organizan las primeras Jornadas de Puertas Abiertas, en el marco del Día de la Constitución.
La idea surgió del presidente del Congreso de la VI Legislatura (1996-2000), Federico Trillo. Así lo explicó en un programa de radio emitido desde el Hemiciclo aquel diciembre de 1997: “Un amigo me lo comentó y estuve informándome. Se hacía en las democracias nórdicas, donde hace mucho más frío. Por eso la afluencia debe ser más escasa que aquí, porque la respuesta popular está siendo absolutamente sorprendente”.
Se puede vislumbrar ya que la primera edición fue un éxito. Pero todo comenzó unos meses antes. “Fueron unos meses de intensa preparación en la que tuvimos que superar reticencias de algunos diputados y también de una parte de la administración parlamentaria”, indica Serrano. “No es que se improvisaran, pero se hizo en muy poco tiempo”, rememora Paloma Santamaría, portera mayor adjunta entre 2012 y 2018. “Había muchos nervios en los parlamentarios, en los funcionarios…”, añade. “Era una sensación de incertidumbre, porque no se había hecho nada parecido antes”.
Lo primero fue decidir por dónde entrarían los ciudadanos. Como apunta Serrano, se tuvo muy claro desde el principio, “si abríamos la puerta, la puerta que había que abrir era la de los leones. Era sagrada hasta entonces, solo se abría cuando para Su Majestad el Rey, y pensamos que era una buena idea que por ahí entrase también el pueblo soberano”. “Fue un reto absoluto”, añade Santamaría. “Acostumbrados a la rigidez del control de accesos, nos parecía extraño, pero era cambiar”.
Aquel primer día, “la fila de las personas que se acercaron a conocer el Congreso era larguísima”, se calcula que más de dos horas, apunta Santamaría. Además, aquel día nevaba sobre Madrid, y el personal de la Cámara tuvo que improvisar. “La nieve llegaba por mitad de la pierna, ¿qué se nos ocurrió? Poner unos cartones en las escaleras para que la gente no se escurriera”, prosigue Santamaría.
“Las personas estaban ateridas y no sé a quién se le ocurrió la idea de asaltar la cafetería y bajar el caldo, los cafés, lo que quedaba en las despensas de la cafetería y repartirlo”, apunta Serrano. “No esperábamos que viniera tanta gente a visitar el Congreso”. “Teníamos un plan B, habíamos impreso octavillas para repartirlas de aquí a la Puerta del Sol para atraer a la gente a que viniese a visitarnos, pero no fue necesario”.
Las primeras impresiones fueron de emoción. “No saben ustedes lo importante que es para mí el entrar en esta casa”. ¿Y qué les sorprendió? Paloma Santamaría recuerda lo que le comentaban aquellos primeros visitantes: “el edificio es precioso”, “entrar en el Hemiciclo es como una explosión de asombro”, “en televisión da la sensación de ser más grande, es más pequeño de lo que parece”, “¿dónde están los tiros?”… “Los ujieres les indicábamos, les explicábamos que el tamaño es una sensación visual porque las cámaras están situadas en alto…”.
“Uno de los motivos del gran éxito de las jornadas desde el primer día fue realizar programas de radio desde el Hemiciclo”, prosigue Serrano. Fue técnicamente complicado instalar un estudio en el centro del Salón de Sesiones, pero se consiguió y los grandes protagonistas de todas las cadenas públicas y privadas realizaron sus programas en directo, teniendo un “efecto llamada muy importante para que se conocieran las jornadas”. El primero fue Iñaki Gabilondo, que por entonces conducía ‘Hoy por hoy’ en la SER.
“Los que estuvimos muchos años esperando la llegada de la democracia la recibimos con un entusiasmo muy especial, y este lugar se convirtió en un templo, un templo muy sagrado”, nos cuenta Gabilondo. “Cuando hicimos ese programa, tuvimos la sensación de asistir a una ceremonia personal profunda y de estar aproximando al ciudadano al lugar donde se oficia la ceremonia fundamental de la democracia”, añade.
Paloma Santamaría: “Para mí, fueron las más emocionantes, sí, se vivió con nervios y con emoción, pero el resultado fue muy agradable, hasta el punto de que de entonces se han hecho siempre.
El día de la Constitución, las elecciones generales de 1997 o los 40 años de Unión Europea
Si bien es cierto que estas jornadas de puertas abiertas se celebran cada año con motivo del Día de la Constitución, también han servido para conmemorar otras efemérides. Por ejemplo, en los años 2002 y 2007 se organizaron también en primavera para celebrar las elecciones del 15 de junio de 1977, de las que surgieron las Cortes Constituyentes, una iniciativa que se ha recuperado en los últimos años. Por lo tanto, ahora el Congreso abre sus puertas dos veces al año. Además, esta edición número 30, de diciembre de 2025, ha coincidido con el 40 aniversario de la entrada de España en las entonces Comunidades Europeas, hoy la Unión Europea, y las jornadas han servido para explicar también el papel de las Cortes Generales en el proceso de integración europea.
Un paseo por el corazón de la democracia
El Hemiciclo es la parada más esperada del recorrido, pero no hay que olvidar que la visita avanza por las estancias más emblemáticas del Congreso, que aúnan historia y patrimonio con el dinamismo y la actualidad de la actividad parlamentaria.
Como nos cuenta Javier Cabo, miembro de la Unidad de Visitas Guiadas del Congreso entre 1986 y 2025, el recorrido se repite con pequeñas variaciones cada año, pero hay salas que son imprescindibles. El inicio, la primera parada es la Puerta de los Leones. “Esta puerta se abría solo para el Jefe del Estado cuando acude al Parlamento, y abrirla a los ciudadanos le da solemnidad a un día tan importante”. Luego cruzan el Vestíbulo de la Reina Isabel II, el Salón de Conferencia, también llamado de los Pasos Perdidos, el Hemiciclo, la Galería de Retratos y las Salas Constitucional y Ernest Lluch, ya en el edificio Ampliación.
Los ciudadanos no sólo visitan la institución, también tienen la oportunidad de conocer a sus representantes. Por ejemplo, explica, “el presidente o presidenta del Congreso, acompañado de otros miembros de la Mesa y de portavoces parlamentarios saludan en el Vestíbulo a los primeros visitantes que llegan”. También es ya tradición que “en el Salón de los Pasos Perdidos, uno de nosotros acompañados muchas veces de diputados, damos una pequeña explicación sobre lo que van a ver durante la visita y sobre cómo funciona el parlamento”, explica Cabo. Además, “la presencia de diputados y diputadas es constante, en el Hemiciclo es habitual que estén en la zona de su escaño y hablen con los ciudadanos”.
En estas casi tres décadas, el recorrido ha ido cambiando. Al principio se abrieron despachos, se visitaba la Biblioteca y algunos de los Escritorios aledaños al Salón de los Pasos Perdidos, pero a veces por cuestiones de seguridad, indica Javier Cabo, se tienen que limitar espacios que son difíciles de evacuar cuando hay mucha aglomeración. “Por eso, quizá algunos que vinieron hace años recordarán haber visto salas que hoy no es posible visitar”.
Y sobre la afluencia de personas, Cabo también nos explica que antes había muchas personas mayores, jubiladas, pero en la última década se ve cada vez a más gente joven, universitarios, familias con niños pequeños, y mucha gente que viene desde fuera de Madrid, sobre todo aprovechando cuando coincide con el Puente del Día de la Constitución.
Las exposiciones, historia parlamentaria
Un recorrido por estas jornadas no puede terminar sin detenernos en las exposiciones que desde hace unos años completan la visita a los edificios. Es ya tradición ofrecer una visita al pasado a través de fotografías, grabados, documentos y objetos históricos que centran la mirada en un momento concreto de nuestra historia parlamentaria.
La archivera Maruca Martínez-Cañavate, directora de Documentación, Archivo y Biblioteca entre 2022 y 2025, nos lo cuenta. “Pasados cinco o seis años nos dimos cuenta de que se podía ofrecer información complementaria”. En un primer momento organizados pequeñas muestras con documentos y libros de valor e interés histórico y poco a poco se fueron ideando exposiciones más complejas.
“Algunas que recuerdo con especial cariño, por el esfuerzo y por el trabajo que supusieron”, fueron la exposición con motivo del 30ª aniversario de las elecciones del 15 de junio de 1977, que recogió mucho material de propaganda electoral original, o la que se organizó por los cuarenta años de la Constitución, en la que se exhibieron los ejemplares originales de todas las constituciones históricas, desde la de Cádiz de 1812 hasta la actual.
Otros temas muy recurrentes son los centenarios de diputados ilustres: José Echegaray, Vicente Blasco-Ibáñez… son algunos de los nombres que han protagonizado exposiciones monográficas. “Va cambiando el tema pero siempre centrada en el parlamentarismo y el Parlamento”, concluye Martínez-Cañavate.
El personal de la Cámara se vuelca para que las Jornadas se disfruten al máximo
Preparar el Congreso para las Jornadas de Puertas Abiertas es un reto para el personal de la Cámara. La institución se moviliza y se pone todo a punto. Policías, bomberos, personal sanitario, audiovisual, limpieza… son muchos los profesionales que realizan una labor imprescindible para que todo sea un éxito. Vamos a conocer cómo se trabaja para que los ciudadanos puedan disfrutar al máximo de su visita.
Desde la Dirección de Infraestructuras se organizan diversas intervenciones para adecuar determinados elementos estructurales. Por ejemplo, explica Miriam Naranjo, del Departamento de Mantenimiento e Instalaciones, desde las primeras jornadas y un par de semanas antes de su celebración se colocan dos grandes lonas en la fachada con información sobre los días y horas y sobre cómo reservan la visita a través de un código QR.
También se instala una carpa en el patio de Floridablanca que sirve para recibir a los visitantes y que pasen el control de acceso y de seguridad. Luego a través de una rampa que se coloca en la escalinata del Palacio se da acceso organizado y accesible a la Puerta de los Leones.
Ya en el interior, los ujieres y los guías dan indicaciones sobre el recorrido. “El papel de los guías es recibir a la gente, explicarles un poco en qué consiste la visita, qué es lo que van a ver”, relata Cabo. La explicación, que se hace en el Salón de los Pasos Perdidos, es muy introductoria, ya que el público es muy heterogéneo. “Vienen chavales de 15 años y señores de 80 y por lo tanto tiene que ser una explicación y un saludo muy general”. Por su parte, los y las ujieres se distribuyen a lo largo de todo el Palacio para indicar por dónde sigue el recorrido.
El cuerpo Ujieres es un cuerpo que trabaja por y para la casa, para que todo salga bien. “También respondemos muchas preguntas y curiosidades que plantean los ciudadanos”, indica Santamaría. “Todos sabemos cómo se reparte el hemiciclo, qué grupo parlamentario está en un lado y otro, sabemos cómo se sientan en las tribunas. Te gusta enseñarlo y que la gente lo vea. Los ujieres tienen un trato muy directo con los ciudadanos durante las Jornadas. Javier de la Viña, ujier de la última promoción y que ya ha vivido dos jornadas, nos cuenta su primera experiencia.
“Llevaba poco más de un mes en el cuerpo de Ujieres y todavía no era consciente de que el Hemiciclo que tanto sorprendía a la gente era el mismo lugar donde iba a empezar a trabajar”. “Aquel día respondí muchas preguntas, la que más, dónde están los impactos de bala del 23F”. “También recuerdo con mucho cariño una señora mayor que me dijo que se alegraba muchísimo de que la juventud fuese tomando poco a poco el relevo y fuese haciéndose cargo y cuidando de las instituciones”.
Las exposiciones también generan muchas cuestiones que son resueltas por los archiveros-bibliotecarios encargados de explicarlas a los ciudadanos. “Te preguntan ¿y este documento qué es? ¿por qué se ha seleccionado para la exposición? ¿Qué relación tiene con la vida del diputado? Es una forma de explicar y contarle a las personas que nos visitan cómo se conservan el fondo bibliográfico y documental de la Cámara”, explica Martínez-Cañavate.
Son decenas de personas las que se ponen en marcha para garantizar unas puertas abiertas inolvidables. Y todo ello necesita una coordinación. Es la Dirección de Relaciones Institucionales la que se encarga de ello. Como nos cuenta Marga Sanz, responsable del área de organización de actos, el Departamento de Protocolo tiene unas funciones muy claras según el momento, “previamente, durante la preparación, coordinamos a todas las Direcciones del Congreso implicadas, infraestructuras con la logística, comunicación con la información, ujieres, guías…”
Y los días de las jornadas, “por una parte, acompañamos a la presidenta del Congreso y al resto de diputados a dar la bienvenida los primeros asistentes”. Además, como la explicación que hacen los guías es muy breve, por razones de tiempo, “se exponen unos paneles informativos con unos códigos QR que dan acceso a más información de la sala que están viendo”. Y una cosa más, “somos las encargadas de dar el obsequio a todos los asistentes. Dependiendo de si se celebran en verano o en invierno, pues se entrega un abanico o unos guantes”, indica Sanz.
Un recuerdo de una visita muy especial que siempre va acompañada de un ejemplar de la Constitución, editado por la Dirección de Estudios, Análisis y Publicaciones, que incluye un código QR que da acceso a formatos accesibles del texto constitucional actualizado con sus tres reformas.
Todos los trabajos están enfocados a garantizar una visita agradable y amena. Pero muchas personas también siguen estas jornadas desde sus casas gracias a los medios de comunicación que realizan programas de radio, entrevistan a trabajadores y ciudadanos, hacen conexiones en directo… Y en esta labor informativa, la Dirección de Comunicación juega un importante papel.
Lucía Fernández, jefa del servicio de producción audiovisual: “Desde la Dirección de Comunicación coordinamos a los medios de comunicación que asisten para cubrir las jornadas, les informamos de cuándo se van a celebrar, cuál va a ser el recorrido, y lo mismo se lo contamos, como no puede ser de otra forma, a los ciudadanos”.
Desde el punto de vista informativo, son muy interesantes. “Los medios de comunicación están por todo el hemiciclo, realizando directos, entrevistas, hablando con los ciudadanos y con los muchos diputados que también se acercan estos días”. Y, por supuesto, “los programas de radio que traen a actores, cantantes, personalidades del mundo de la cultura, el deporte, que interactúan también con los ciudadanos en este auténtico estudio de radio”, añade.
Además, “antes y durante las propias jornadas elaboramos contenidos audiovisuales y digitales con entrevistas, fotografías, podcasts, juegos interactivos… Y los difundimos por nuestros perfiles institucionales en redes sociales”. Y como cierre, “informamos de un dato que los medios siempre esperan con curiosidad, cuántas personas han participado”.
La Dirección de Comunicación tiene por objetivo difundir lo que ocurre en las jornadas de puertas abiertas, “tanto a los que participan como a los que están en sus casas”, explicarles “qué es el Congreso, cómo funciona, cuál es su historia”. Y para ello tenemos algo con lo que no contaron nuestros compañeros hace tres décadas, las redes y medios sociales que permiten una mayor cercanía y la interactividad con los ciudadanos.
“Es muy bonito e incluso emotivo, y considero que es muy importante para dar a conocer el Parlamento, que a veces solo lo vemos en televisión y lo vemos como una institución lejana y nada más lejos de la realidad”, concluye Fernández.
Las Puertas Abiertas permiten acercar el Parlamento a la ciudadanía, los verdaderos protagonistas de estas jornadas. 30 ediciones dan para muchos momentos especiales, emocionantes y también divertidos. En definitiva, una visita para el recuerdo.
“Estoy súper emocionado, me hace muchísima ilusión”.
“Es una experiencia maravillosa, no me lo esperaba tan bonito e interesante”.
“Verlo en televisión no tiene nada que ver a verlo en directo”.
“Cada vez que veía desde el telediario una de Puertas Abiertas en el Congreso, ¡qué envidia me entraba! Y por fin lo he conseguido”.
El Congreso, desde 1997, organiza estas jornadas de Puertas Abiertas para los ciudadanos, pero son vosotros los que les dais vida. Durante estos días, los titulares de la soberanía celebran la democracia desde el mismo escenario donde se toman las decisiones. Un acto lleno de simbolismo y que refuerza la imagen del Congreso como la casa de todos.






































