Junto al icónico Palacio, el espacio parlamentario se compone de otros cinco edificios que responden a las necesidades del trabajo de la Cámara Baja
Te explicamos en este vídeo, la historia, la arquitectura y los principales usos de los seis edificios que componen el complejo parlamentario en la Plaza de las Cortes
Primer edificio: El Palacio de las Cortes
Su construcción se prolongó durante siete años siguiendo el proyecto del arquitecto valenciano Narciso Pascual y Colomer, ganador del concurso convocado por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Uno de los principales desafíos técnicos fue salvar el desnivel de siete metros existente entre las esquinas del solar, consecuencia de la inclinación de la Carrera de San Jerónimo y determinante para la singular configuración de la fachada.
De estilo neoclásico, el edificio se presenta con una gran escalinata que conduce al pórtico principal, sostenido por seis columnas corintias. Sobre ellas, un frontón triangular representa a España abrazando la Constitución, acompañada de alegorías de las ciencias, las artes y el comercio. La entrada queda flanqueada por los emblemáticos leones de bronce realizados por el escultor aragonés Ponciano Ponzano y fundidos en torno a 1866.
La vida parlamentaria se distribuye desde entonces en las tres plantas del Palacio. La principal se articula en torno al Vestíbulo de la Reina, presidido por la escultura de Isabel II, y al Salón de Conferencias o Salón de los Pasos Perdidos, escenario habitual de visitas institucionales, tomas de posesión o actos como el Día de la Constitución. En esta planta también se encuentran el Salón de Ministros, donde se reúne la Mesa de la Cámara, y la sala de lectura de la Biblioteca, el único espacio que recorre toda la altura del edificio.
A través del Pasillo del Orden del Día se accede al Salón de Sesiones, el Hemiciclo, cuya forma semicircular da nombre al espacio donde se celebran las sesiones plenarias y desde el que el Parlamento ejerce sus funciones constitucionales esenciales: legislar y controlar la acción del Gobierno.
La primera planta acoge las tribunas, los despachos de los miembros de la Mesa del Congreso y del jefe del principal partido de la oposición, la Galería de Retratos de presidentes del Congreso y la sala Mariana Pineda, sede de las reuniones de la Junta de Portavoces. La segunda planta, remodelada hace una década, está orientada al trabajo parlamentario y alberga la Sala Prim, usada para reuniones de comisión, además de dependencias de la Administración parlamentaria. Desde este nivel se accede también a la bajocubierta del Hemiciclo, donde una vidriera semicircular retráctil aporta iluminación y ventilación al Salón de Sesiones.
El Palacio del Congreso se construyó entre 1843 y 1850. Ocupa unos 15.000 metros cuadrados
Aumentar el espacio: una necesidad desde los inicios
La primera ampliación llegaría a mediados de los años setenta, cuando se aprobó el proyecto del arquitecto Antonio Cámara para los inmuebles situados en la esquina de la Carrera de San Jerónimo con Floridablanca. Tras cinco años de obras, el 28 de mayo de 1980 Sus Majestades los Reyes inauguraron el edificio hoy conocido como Ampliación I.
De inspiración clásica, el inmueble se levanta entre la Carrera de San Jerónimo y las calles Floridablanca y Zorrilla y supera los 16.000 metros cuadrados distribuidos en siete plantas sobre rasante. Para conectarlo con el Palacio fue necesario construir un puente sobre el actual Patio de Floridablanca. El edificio alberga espacios como las salas Cánovas y Sagasta, la Sala Constitucional —donde se reúnen comisiones y la Diputación Permanente— y otras dependencias para ponencias y subcomisiones, como la Sala Lázaro Dou. Asimismo, acoge el Archivo de la Cámara, encargado de custodiar documentación histórica y actual, y el Centro de Producción de la Televisión del Congreso, desde donde se produce la señal audiovisual institucional de las sesiones parlamentarias.
La Ampliación I suma unos 16.000 metros cuadrados y mantiene un estilo clásico similar al del edificio principal
Los años 90: una manzana triangular
El diseño definitivo, desarrollado por María Rubert de Ventós, Josep Parcerisa y Oriol Clos junto a Mariano Bayón y Justo F. Isasi, organiza el edificio en dos volúmenes. El cuerpo bajo, sobrio y adosado a la primera ampliación, mantiene la relación de ventanales del Palacio, mientras que el cuerpo alto refleja un muro cortina de vidrio ondulante orientado hacia la Carrera de San Jerónimo y una arista de nueve plantas en Cedaceros. La propuesta combina continuidad con la estética neoclásica del Palacio y una arquitectura contemporánea de carácter más rupturista. Actualmente, las ampliaciones I y II funcionan como un único conjunto.
La Ampliación II alberga despachos de diputados y dependencias de grupos parlamentarios, además de espacios como la Sala Ernest Lluch, con capacidad para más de 300 personas, y la sala de prensa del Congreso.
Las fachada exterior de la Ampliación II combina el estilo clásico del Palacio en sus plantas inferiores con una vela acristalada más vanguardista
Cambio de siglo: el parlamento cruza la Carrera de San Jerónimo
Las actuales Ampliaciones III y IV fueron inauguradas el 1 de junio de 2006 tras un proceso de rehabilitación y adaptación. El antiguo Banco Exterior conserva una fachada de inspiración manierista italiana, mientras que el Banco de Crédito Industrial responde a un estilo clásico, simétrico y elegante vinculado a la arquitectura civil italiana. En este último destacan las cariátides de torso desnudo visibles desde la Carrera de San Jerónimo.
La Ampliación III incorpora salas de comisión, denominadas con los nombres de los padres de la Constitución de 1978, despachos de presidentes de comisión y espacios administrativos. Parte de la memoria financiera del inmueble permanece visible: el antiguo patio de operaciones funciona hoy como espacio expositivo, los sótanos conservan la puerta acorazada de la caja fuerte y la antigua sala del consejo de administración se ha transformado en la Sala Sert, decorada con sanguinas de Josep María Sert que representan alegorías de ciudades españolas vinculadas al marqués de Salamanca y donde, hoy, celebra sus reuniones, por ejemplo, la Junta Electoral Central.
Junto a ella se sitúa la Ampliación IV, concebida íntegramente para despachos y dependencias de grupos parlamentarios, con una estructura adaptable al número variable de grupos parlamentarios presentes en cada legislatura y de su composición según el número de diputados. Ambos lados de la Carrera de San Jerónimo quedan unidos mediante un túnel subterráneo en el que se exhiben retratos de reyes españoles pertenecientes a una serie cronológica del siglo XIX depositada por el Museo del Prado en el Congreso.
Las Ampliaciones III y IV ocupan las antiguas sedes del Banco Exterior de España y del Banco de Crédito Industrial
Un sexto edificio: dependencias administrativas y el fondo antiguo de la Biblioteca
La sede de la Plaza de las Cortes, número 9, reacondicionó un edificio de viviendas de primeros del siglo XX
